Cómo saber si se han filtrado datos de su empresa 

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Identifique las señales, comprenda los riesgos y aprenda a prevenir las fugas de datos, incluso a través de WhatsApp, Telegram y otras apps de mensajería. 

En el mundo actual, en el que los datos se han convertido en el nuevo oro, la seguridad de la información ya no es opcional, sino una necesidad estratégica. Este reto es aún mayor para las empresas, que deben proteger sus sistemas, canales de comunicación y empleados contra las filtraciones de datos y otras amenazas digitales. 

Muchos empresarios siguen creyendo que las filtraciones sólo se producen mediante ataques muy sofisticados. La verdad, sin embargo, es que la mayoría de los incidentes tienen su origen en el comportamiento humano. Compartir información sensible a través de aplicaciones de mensajería, utilizar contraseñas débiles o repetidas, hacer clic en enlaces maliciosos y no supervisar la actividad digital son puntos de entrada habituales para los ciberdelincuentes. Ahí es exactamente donde soluciones como Tuvis marcan la diferencia: supervisando canales como WhatsApp y Telegram para garantizar que la comunicación con clientes y socios se produce de forma segura y controlada. 

Los daños causados por una violación de datos pueden ser devastadores. Más allá de la exposición de la información personal de los clientes y el acceso no autorizado a cuentas bancarias o sistemas internos, también existen riesgos de multas y demandas por infracciones de la LGPD o el GDPR y, lo que es más importante, la pérdida de confianza de clientes, proveedores y socios. Peor aún, cualquier empleado, a menudo sin saberlo, puede convertirse en la puerta de entrada de este tipo de incidentes. 

Entonces, ¿cómo puede saber si los datos de su empresa se han visto comprometidos? Algunas señales de advertencia claras son que los clientes informen de contactos sospechosos en nombre de su empresa, que aparezca información interna en redes sociales o foros, que las cuentas corporativas sean pirateadas o bloqueadas, que los mensajes anónimos contengan datos confidenciales y que se produzcan patrones de acceso inusuales en los sistemas de la empresa. Si su empresa utiliza aplicaciones de mensajería para comunicarse con sus clientes, cada mensaje puede ser una amenaza encubierta. 

Las filtraciones suelen tener su origen en empleados descuidados o malintencionados, dispositivos perdidos o robados sin la debida protección de datos, software obsoleto o ciberataques como phishing, ransomware, spoofing y SIM swap. Además, la falta de políticas claras sobre el uso de Internet y las aplicaciones corporativas aumenta enormemente la vulnerabilidad. 

Los ciberdelincuentes emplean una amplia gama de técnicas, cada año más sofisticadas. El phishing utiliza páginas falsas para robar credenciales; el spoofing implica el fraude de identidad para engañar a empleados o clientes; el SIM swap permite a los atacantes clonar un número de teléfono para acceder a cuentas protegidas por SMS. Otros métodos son el ransomware, que bloquea los datos a cambio de un rescate; el cryptojacking, en el que los atacantes utilizan en secreto máquinas de la empresa para minar criptomonedas; los ataques de fuerza bruta para descifrar contraseñas; los troyanos ocultos en archivos adjuntos o descargas; los exploits de día cero que aprovechan fallos de software recién descubiertos; y las estafas de brushing, que utilizan datos reales de clientes para generar reseñas falsas. 

Con el rápido crecimiento del servicio digital al cliente, las aplicaciones de mensajería se han convertido en canales estratégicos para las empresas, pero también en importantes vectores de riesgo. Sin una supervisión adecuada, las conversaciones confidenciales, los datos de los clientes y la información interna sensible pueden circular sin control. Por eso es fundamental adoptar soluciones que combinen seguridad, supervisión y cumplimiento de normativas como la LGPD y el GDPR. 

Al fin y al cabo, la seguridad de la información no es sólo responsabilidad del departamento de TI: es responsabilidad de la dirección. La dirección debe fomentar una cultura de protección digital, garantizar el cumplimiento de las normas, invertir en tecnologías de confianza y controlar el acceso a los datos y los canales de comunicación. Sólo entonces podrán las empresas reducir los riesgos y proteger realmente su activo más valioso: sus datos. 

La prevención es el mejor remedio 

Invertir en seguridad digital significa invertir en la longevidad y el éxito de su empresa. Soluciones como Tuvis no solo protegen sus datos, sino que también impulsan la productividad y refuerzan la confianza del mercado en su marca. 

Al integrar herramientas de seguridad avanzadas, como DLP (Data Loss Prevention) e IA (Inteligencia Artificial), directamente en aplicaciones de mensajería corporativa como WhatsApp y Telegram, la solución de Tuvis permite supervisar y proteger en tiempo real todas las comunicaciones. Aplica políticas aduaneras para identificar y bloquear la fuga de información confidencial a través de palabras clave y reglas específicas. 

Además, la plataforma ofrece un control riguroso de las acciones críticas (como copiar/pegar, captura de pantalla y transferencia de archivos) e impone marcas de agua en los documentos, lo que garantiza que la empresa mantiene el cumplimiento de la normativa y se protege frente a las amenazas internas y externas en los canales de comunicación más utilizados. 

De este modo, evitará pérdidas económicas, multas y crisis, y cumplirá su función de proteger los datos personales, algo que clientes y consumidores valoran cada vez más. 

Adelántese a los riesgos 

¿Quieres saber cómo Tuvis puede ayudar a tu empresa a proteger sus canales de mensajería y evitar filtraciones de datos? 

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