Executive Education School nació con la misión de democratizar la educación y permitir que cualquier persona que quiera acceder a una formación empresarial de alta calidad pueda hacerlo.
El desafío
La empresa creó Salesforce a finales de 2019, principios de 2020, cuando se dieron cuenta de que el número de alumnos empezaba a crecer exponencialmente, y su equipo también.
La solución
Con un equipo comercial muy grande, desde el momento en que implantaron tuvis, había unas 50 personas. Todas ellas trabajaban a distancia y de forma independiente, cada una con hábitos diferentes, y ninguna había recibido formación previa sobre cómo contactar con clientes potenciales a través de WhatsApp.
Con todo este crecimiento que estaba experimentando Executive Education School, aumentó su necesidad de medir el rendimiento. La empresa buscaba una herramienta que diera visibilidad a lo que estaba haciendo cada miembro del equipo comercial, para estandarizar la comunicación con los clientes potenciales y convertirlos con éxito en estudiantes. También tenían que adaptar el lead journey en función de la región.
En América Latina, por ejemplo, el contacto inicial con un cliente potencial rara vez se produce a través de una llamada telefónica. La actividad por WhatsApp es significativamente mayor. En aquel momento, tuvis les ayudó a entender qué funcionaba, qué no y por qué.
Executive Education School tenía dos tipos de ventas: ventas orgánicas y ventas gestionadas por comerciales, en las que existía un contacto previo con el cliente potencial. Muchas ventas se gestionaban a través de WhatsApp pero no tenían visibilidad en Salesforce.
Antes de los tuvis, no había forma de sincronizar estos dos mundos.
Buscábamos una herramienta que nos diera visibilidad de lo que hacía cada miembro del equipo comercial para estandarizar la comunicación con los clientes potenciales, que es esencial para convertir a los clientes potenciales en alumnos.
Director de ventas B2C
A nivel interno, el equipo puede gestionar ahora todo lo que necesita, sin que ello afecte a la experiencia del alumno principal. Para los estudiantes potenciales, el proceso es tranquilo y sencillo.
Cada comercial tenía una gran cartera de clientes potenciales y gestionaba su propio pipeline en WhatsApp y Salesforce. Perder el control de este flujo de trabajo significaba perder dinero.
Lo mejor de trabajar con Executive Education School es transformar un paradigma. Esto se alinea perfectamente con la innovación, y siempre es un placer contar con socios que se esfuerzan por avanzar juntos.